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Entrega bolsitas y recibe dinero de manos de hombres que llegan en vehículos exclusivamente a realizar esa transacción. Él es proxeneta y repartidor de drogas. En otro punto del centro, en la quinta avenida, entre las 2 y 3 calles, a una cuadra de la Municipalidad, cuatro individuos jóvenes fuman puros de marihuana y se muestran desinteresados ante todo lo que sucede a su alrededor.

No obstante, ellos tienen los ojos puestos en todos los hombres que se acercan a las cuatro adolescentes que prostituyen. A una cuadra de allí, otra muchacha de cuerpo menudo, que se hace ver en la soledad en la esquina de la segunda calle y cuarta avenida de Guamilito, es supervisada, sin ser advertido por los clientes, por un sujeto que se transporta en un vehículo Ford negro. A diferencia de las otras prostitutas, esta mujer le presta el servicio sexual a los hombres dentro de un automóvil, no en un hotel.

Cuatro jóvenes, una con la ropa interior visible, contactan a un potencial cliente de un vehículo. Rosales también realza la vigorosa sensualidad que ejecuta Salomé a través de la frenética danza dedicada a Herodes, acción que consecuentemente le hace ceder ante las pretensiones execrables de la bailarina de decapitar al Bautista: Finalmente, el desenlace del cuento muestra una actitud realmente perversa por parte de Salomé, quien despliega una postura necrofílica: El ambiente estaba opalescente por la humareda de los tabacos, y a fuerza de calor y de humo apenas se podía respirar.

El cuento muestra no solamente el ambiente de bohemia, sino también los vicios, pendencias y crímenes que cometían los parroquianos por el amor de las prostitutas tal y como se describe a continuación: Y ahora recordaba, por ahí se iba a La Gloria. A la vista de Octavio, bien trajeado, esbozó una sonrisa y fue solícita a ofrecerle mesa. Este se instaló y saludó al progreso en una grafonola deslustrada y en la bombilla eléctrica que pendía del techo… Le interrumpió su examen la voz de la patrona:

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A una cuadra de allí, otra muchacha de cuerpo menudo, que se hace ver en la soledad en la esquina de la segunda calle y cuarta avenida de Guamilito, es supervisada, sin ser advertido por los clientes, por un sujeto que se transporta en un vehículo Ford negro. A diferencia de las otras prostitutas, esta mujer le presta el servicio sexual a los hombres dentro de un automóvil, no en un hotel. Cuatro jóvenes, una con la ropa interior visible, contactan a un potencial cliente de un vehículo.

Una mujer, con la bragueta abierta y con cerveza en mano, busca clientes. Una mujer adolescente concerta el precio que cobra por servicios sexuales con un cliente que transita en un vehículo en la 4 calle del barrio El Benque. Otras mujeres caminan o esperan que otros vehículos lleguen para entrar a un hotel o a un estacionamiento. Creció en las calles y ahora enseña a sobrevivir. Quien promueve, recluta o somete a personas a la explotación sexual es sancionado con 6 a 10 años de carcel.

Acerca de La Prensa. Le decían la Diabla porque tenía un tatuaje de un diablito sonriente en la parte baja de la espalda. Trabajaba como independiente en un prostíbulo popular en el que las mujeres alquilaban cuarto por día. Se paseaba totalmente desnuda por el patio central cuando no le caían clientes a su cuarto. Algunos en lugar de sentirse atraídos pensaban que estaba loca.

A las mujeres no les gustaba que se exhibiera y regaban la bola de que tenía sida. Entre los colegas que venían de Honduras para entrenamientos en Guatemala estaba Francisco, un compañero un tanto nervioso pero buena onda que había venido varias veces. Era bueno en su trabajo y cumplía sus metas de ventas, así que los dueños de la empresa estaban contentos con él. Tres meses después de cambiarme a mi nuevo apartamento, mi vecino, que me alquilaba el mismo, se ganó la lotería.

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Algunas son de contextura delgada y otras de complexión exuberante. Recordó que cuando cerraron el negocio, los tres quedaron en la calle, por lo cual se fue a alquilar un cuarto a inmediación de los mercados de Comayagüela. No hay otra cosa que me den ganas de hacer. Todas las noches, Maribel y Karina cruzan las calles y avenidas del centro de la ciudad. Otras mujeres caminan o esperan que otros vehículos lleguen para entrar a un hotel o a un estacionamiento. Era una temprana roja flor de histeria. Rostro de emperatriz se demudó…. Muchas veces leo, por parte de feministas, relatos brutales de hombres abusando de prostitutas y me quedo horrorizada con la normalización que se. En realidad, quisiera morir ya…. Las voluptuosas exhiben, con mayor facilidad, los atributos como imanes para atraer a los clientesprincipalmente, a los conductores de automóviles. Hice que mi hija estudiara y ella no sabe que soy trabajadora del sexo. burdeles de honduras relatos de prostitutas

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