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En existían en Buenos Aires prostíbulos autorizados, con una mujer en cada uno de acuerdo a las disposiciones municipales que reglamentaban el ejercicio de la prostitución. El control sanitario semanal al que estaban sometidas las mujeres autorizadas no podía hacerse efectivo sobre las clandestinas, proliferando las enfermedades venéreas. En cada prostíbulo clandestino actuaban un promedio de cinco mujeres y la propaganda para atraer clientes se realizaba a través de periódicos ofreciendo servicios de "manicuras", "masajistas", etc.

Una vez cerrado, las mujeres se trasladaban a otro domicilio y reiniciaban sus actividades, proliferando de esta manera la prostitución callejera en el centro de la Ciudad, pese a la acción policial Donna Guy señala que en esta década, los extranjeros con conductas desviadas y los marginales sociales argentinos eran inaceptables para las elites gobernantes.

En consecuencia, las asociaciones de rufianes judíos 23 fueron llevadas a los tribunales y los burdeles con autorización municipal fueron abolidos por una ley nacional No obstante ello era mano de obra posible de dominar y aprovechar. Esto desato entre los rufianes agrupados o no en organizaciones, una verdadera guerra tendiente a continuar el negocio de la Zwi Migdal.

Se produjeron asaltos, castigos, robos, secuestros e intentos de reimplantar los métodos crueles y extorsivos para imponer el trabajo prostibulario a las mujeres antes sometidas Es en ese periodo cuando la justicia acordó que el delito de facilitar la prostitución puede ser cometido por hombres o mujeres, mayores o menores de edad 27 , después del mismo no hubo excepciones para escapar a la acción de la ley.

El 11 de octubre de se sancionó en Ginebra la Convención Internacional contra "la trata de blancas y de niños" sus once artículos sirvieron de fuente de inspiración para las modificaciones que se fueron llevando a cabo aquí y en el mundo en materia de prostitución El investigador Andrés Carretero señala que en se estimaban entre El 26 de mayo de ese año se sanciona la Ordenanza Municipal 5.

Otro informe policial del periodo señala que uno de los lugares de trabajo de las meretrices era la plaza de la Torre de los Ingleses, a cuyo costado del monumento se encontraba la llave de iluminación de todos los focos de la misma; muchas prostitutas llevaban a sus clientes allí, y conociendo el sistema, apagaban las luces, trabajando en el césped. Los rufianes constituían una plaga, pues empleaban todo tipo de engaños para someter a las mujeres a una esclavitud repugnante, y por si fuera poco, muchas por ignorancia o a veces por amor se transformaban en sus cómplices.

El primero es menos violento en el trato y menos peligroso para la sociedad, el segundo sin embargo aplica el temor, es inhumano. Seguidamente el autor para aclarar el estado de la prostitución reglamentaria nos ilustra con varios informes estadísticos, y para ello tiene en cuenta las nacionalidades de las meretrices. Hacía el 31 de diciembre de los datos eran los siguientes Como ya indicamos el total de prostitutas registradas por las autoridades en llegaba a de las cuales eran extranjeras y el resto argentinas.

De estado civil solteras y el resto casadas. Los prostíbulos que observamos registrados para esa fecha eran , cifras muy inferiores a la realidad, debido a la disminución de los registros oficiales y al aumento de la clandestinidad. A lo que Andrés Carretero agrega que en las cifras anteriores que suministra Alsogaray, respecto de las prostitutas registradas trabajando en prostíbulos, no aparecían informaciones o datos sobre mujeres menores de 22 años.

En cambio aquí, en este procedimiento se registran 2. Entre 23 y 50 años de edad, Alsogaray sostiene que llegaron a ser El cotejo con información anterior respecto de la nacionalidad y edades permite comprender a grandes rasgos la prostitución para la mitad de la década de , que se ha mantenido casi sin alteraciones respecto de décadas anteriores debiéndose esto a que las modalidades de trabajo han seguido estables a pesar de haber variado las cifras de prostitución y prostíbulos Sin embargo lo que si cambiaron fueron los conceptos y las ideas de las autoridades, los hechos reales demostraban el fracaso y la inutilidad de la legislación sancionada, había una necesidad urgente de terminar con los reglamentos De este modo se evitaban condenas a dictarse por reincidencias no consignadas en el informe, provocando por ese medio autos de libertad, cuando no absoluciones y sobreseimientos.

En las comunicaciones a los jueces no se contemplaban las precauciones exigidas y solo por excepción se consignaban detalles precisos de las diligencias practicadas. Dominando un tono ambiguo o de doble interpretación" La emisión de documentación falsa llegó a constituirse en una industria lucrativa, porque las cédulas de menores de edad adulteradas costaban trescientos pesos "para las porteras de los prostíbulos" 40 y cincuenta pesos o quinientos pesos para los rufianes que buscaban obtener carta de ciudadanía Los argumentos que se utilizaron a fines del siglo XIX para reglamentar la prostitución, entre otras cosas, fueron para protegerla Estamos al tanto que desde en nuestro país existía una ordenanza relativa a la inspección médica de las prostitutas, la cual disponía la creación del Sifilicomio y Dispensario, destinados a la atención de los enfermos de sífilis.

Todas las prostitutas inscriptas debían ser revisadas una vez por semana art. Pero respecto a la solución del problema, si bien las medidas se centraron en las prostitutas por ser el foco posible de control, el mal siguió su curso ya que no se podía controlar a la clientela masculina. Se denunció también la facilidad con que las mujeres evitaban revisiones y la complicidad de algunos funcionarios políticos y policiales con las encargadas de los burdeles para incumplir las disposiciones oficiales de inspección médica obligatoria.

Comenzando así ha reclamarse la necesidad de abolir el sistema reglamentarista de la prostitución para poder detener el incremento de las dolencias venéreas La doble moral estaba a la orden del día, los prostíbulos reglamentados permitían cumplir con las exigencias sociales de experiencia carnal para los solteros que pretendían formar una familia y respecto a los varones casados, descargar la insatisfacción del matrimonio vacío de placer.

A muchas de ellas se las consideraba instigadoras de la mala conducta masculina y responsables del contagio de estas enfermedades" Se centró el debate asimismo en establecer a nivel nacional, un sistema sanitario encargado de la prevención y del tratamiento de las enfermedades venéreas.

Así el Departamento Nacional de Higiene fue visualizado como espacio para la organización de una estructura administrativa que asegurara la centralización de la asistencia de las afecciones venéreas. En el Congreso fue donde se hizo evidente la rivalidad de intereses y proyectos en torno a la organización de un sistema nacional de profilaxis que involucraba a funcionarios, políticos, especialistas y numerosos grupos de la sociedad civil.

Todos estos planteamientos, defendidos desde posiciones diversas formaron parte del debate y llevaron a la sanción de la ley Antecedentes y proyectos sobre la ley A esas casas es a donde van los jóvenes, el porvenir de la patria, como dicen los nacionalistas, a contaminarse y a difundir enfermedades venéreas Insistía también que los solteros mayores de veinticinco años pagaran impuestos, para alentarlos a casarse Neiro Rojas El Día Médico , mayo 24 de en el caso del contagio de un marido a su esposa, que conoce en forma privada".

El artículo denota una falta de equidad, pues la mujer queda eximida del examen médico prenupcial, como si no existiera la posibilidad para ella de una afección venérea. De la parte final de este mismo artículo se desprende, que si la mujer tuviera blenorragia, al casarse, no cumple con las disposiciones del mismo, a lo que Castaldo agrega, que a pesar de existir dolo, no tiene pena, pues no se exige el certificado como al varón.

Configura la ley Lo reprime con una pena del art. A fines del siglo XIX de la mano del discurso médico se intento hacer compatible el discurso liberal del contrato social con las necesidades de orden del capitalismo industrial. Las enfermedades venéreas junto con el alcoholismo, la delincuencia, la prostitución y la vagancia reemplazaron en este siglo a la peste, la lepra etc. En cambio aquel individuo que busca los favores de una cortesana clandestina no siente la misma seguridad y se aviene" La adhesión al movimiento abolicionista formaba parte del pensamiento de estos legisladores como se puede apreciar en los debates parlamentarios.

Dicha ley reconocía el programa criminológico positivista poniendo su eje en la profilaxis social, preocupación propia de las ideas del período. Los esfuerzos para proscribir la prostitución, junto con el desbaratamiento de las redes de los tratantes de blancas, ayudaban a promover el pensamiento de que era posible resolver el problema de las mujeres peligrosas y de las familias inmorales. Pero pese a las buenas intenciones de la misma, Donna Guy señala, que los reformistas socialistas como Giménez, usaban el problema de la prostitución para conseguir apoyo político, argumentando que la abolición de la prostitución legalizada, sumado a los cambios de los derechos civiles de las mujeres, desterraría la inmoralidad entre inmigrantes y nativos.

Sin embargo el creciente empleo de las mujeres y su independencia económica, desanimaban en gran medida el entusiasmo generado por los reformistas morales.

Las mujeres trabajadoras independientes destruían en forma esencial la autoridad masculina y la vida familiar. Hasta que abandonaran su libertad y se sometieran a la autoridad, como lo habían hecho las prostitutas en el pasado, todas las mujeres eran victimas potenciales de la trata de blancas y necesitaban ser protegidas Tiempo después, el 13 de marzo de , el dictamen redactado por el Dr.

O en otros términos, empleados en el léxico internacional, es abolicionista de la reglamentación. La subsistencia del prostíbulo patentado fue para nuestro país un motivo de descrédito moral en el campo internacional. La Argentina no puede constituir una excepción 77 ". Farrell se dictaba el decreto ley En los locales que el Instituto de Profilaxis determine, es obligatorio tener en venta los equipos preventivos para profilaxis individual venérea, de la clase y precio que el instituto establezca, como asimismo entregar gratuitamente instrucciones impresas relativas a la lucha y educación antivenérea.

Les queda prohibido el tratamiento de las enfermedades venéreas por correspondencia y los anuncios en cualquier forma de supuestos métodos curativos. Queda liberada de todo impuesto aduanero y de impuestos internos la importación o fabricación de remedios que a juicio de las autoridades sanitarias sean necesarios para la lucha antivenérea. Comuníquese al Poder Ejecutivo. Factores antropológicos y sociales.

Su prevención y represión. No, si a mí también me parece respetable, pero también me parece triste Mire, uno pudiendo elegir, elige a su compañero, a la persona que desea para tener sexo, como para compartir la vida o para lo que sea. Yo puedo tener todo el sexo que quiera pero si cobro por ello se convierte en mercancía y eso ya es un producto, que no es producto de mi voluntad. No, que va, no me asombro. Sé que hay hombres y mujeres que se casan solo por el interés.

Es eso también prostitución? Yo no juzgo ni a la prostituta ni a quien se casa con alguien pensando solo en su dinero. Las que lo hacen es porque no han tenido opciones en la vida para poder elegir.

Si los que usan esos servicios se sienten mejor convenciendose de lo contrario, pues muy bien, pero la realidad es otra. Es verdad que también participa de un instinto animal, ciertas perversiones estimulan la mente humana porque obviar eso, forma parte de nuestra naturaleza. Pero es que la prostitución es un negocio y un comercio, es ese matiz de mercantilismo el que dota de singularidad a la prostitución.

Exactamente a eso me refiero, a 'yo creo que Yo creo que el valor del sexo es inapreciable. No creo que ninguna mujer normal quiera estar con hombres que ni quieren o desean.

Castaldo en su obra, describía la miseria urbana como un panorama en el que se deja ver de antemano el previsible flagelo de la prostitución, que es un hecho desencadenante del gran crecimiento de la población, de las urbes por las industrias, por lo que deduce.

El motivo de la miseria, se ve poderosamente reforzado por la ignorancia y el analfabetismo, y a este respecto, es concluyente una estadística citada por el Dr. Juan José Puente en su obra de , Prostitución , en la que " En cuanto a los factores secundarios el autor menciona los afanes de lujo en aquellas que su situación económica no permite satisfacerlos. Otro investigador Segundo Valdano agrega otras causales en un cuadro estadístico, las cuales señala que son propias de la década de El autor interpreta que la miseria, las malas compañías y la educación se conjugan en su actuación sobre la personalidad de la mujer, para que ella, desviada o no orientada, de cómo resultado "confusión carnal", ya sea por el acto mismo o por el precio.

Lo expuesto pone de manifiesto la necesidad de estudios, la forma como los distintos factores conformadores de la personalidad modifican su resultante. La trata de personas y la explotación de la prostitución ajena son actividades que han sido encaradas por los ordenamientos legales con los siguientes criterios normativos: Existen otros criterios legislativos denominados sanitarismo, neo-reglamentarismo etc.

El Estado dicta normas tendientes a prevenir el incremento de la oferta y demanda de la prostitución. Se da importancia a medidas que tienen por objeto eliminar o atenuar los factores endógenos y exógenos que condicionan el auge de la misma. En cuanto al prohibicionismo sus postulados son inaplicables e inconducentes en orden a la paulatina disminución del meretricio. Los países civilizados cuyas legislaciones se basan en el respeto a la dignidad de las personas humanas, se orientan hacia el abolicionismo.

Reglamentarimo y abolicionismo son teorías antagonistas, pero persiguen un mismo fin, proteger un bien social: Ninguna de ellas ha dado con la solución efectiva al problema, "es que la tolerancia de los unos con medios combativos insuficientes, son irreconciliables factores para el método severo de los otros, que no admiten pugna entre la higiene y la moral, ni el consorcio directo o indirecto de los poderes con el vicio" No se puede hablar de moral donde hay soborno y explotación, donde se corrompe y extorsiona, situación que se da en el prostíbulo mal llamado industria insalubre.

De allí que la reglamentación se ha ganado su descrédito. Por lo tanto abolicionismo no es la supresión de la prostituta. Otro tanto sería pretender suprimir mediante ordenanzas y reglamentos a los infractores y delincuentes De todo lo manifestado se deducen claramente que las consecuencias de la prostitución son: El problema de la prostitución en Buenos Aires hacia El mercado laboral favorecía la participación de la mano de obra masculina, mientras que la femenina seguía engrosando el sector informal de la economía, con tareas simples no mecanizadas y mal remuneradas.

Los usos y costumbres de la época en lo atinente a normativas morales, las represiones del gozo, los modos de conformar los vínculos conyugales y el lugar asignado tradicionalmente a la mujer, nos permite aproximarnos a entender la existencia de la prostitución y su significado en la mentalidad del periodo. En existían en Buenos Aires prostíbulos autorizados, con una mujer en cada uno de acuerdo a las disposiciones municipales que reglamentaban el ejercicio de la prostitución.

El control sanitario semanal al que estaban sometidas las mujeres autorizadas no podía hacerse efectivo sobre las clandestinas, proliferando las enfermedades venéreas.

En cada prostíbulo clandestino actuaban un promedio de cinco mujeres y la propaganda para atraer clientes se realizaba a través de periódicos ofreciendo servicios de "manicuras", "masajistas", etc. Una vez cerrado, las mujeres se trasladaban a otro domicilio y reiniciaban sus actividades, proliferando de esta manera la prostitución callejera en el centro de la Ciudad, pese a la acción policial Donna Guy señala que en esta década, los extranjeros con conductas desviadas y los marginales sociales argentinos eran inaceptables para las elites gobernantes.

En consecuencia, las asociaciones de rufianes judíos 23 fueron llevadas a los tribunales y los burdeles con autorización municipal fueron abolidos por una ley nacional No obstante ello era mano de obra posible de dominar y aprovechar.

Esto desato entre los rufianes agrupados o no en organizaciones, una verdadera guerra tendiente a continuar el negocio de la Zwi Migdal. Se produjeron asaltos, castigos, robos, secuestros e intentos de reimplantar los métodos crueles y extorsivos para imponer el trabajo prostibulario a las mujeres antes sometidas Es en ese periodo cuando la justicia acordó que el delito de facilitar la prostitución puede ser cometido por hombres o mujeres, mayores o menores de edad 27 , después del mismo no hubo excepciones para escapar a la acción de la ley.

El 11 de octubre de se sancionó en Ginebra la Convención Internacional contra "la trata de blancas y de niños" sus once artículos sirvieron de fuente de inspiración para las modificaciones que se fueron llevando a cabo aquí y en el mundo en materia de prostitución El investigador Andrés Carretero señala que en se estimaban entre El 26 de mayo de ese año se sanciona la Ordenanza Municipal 5.

Otro informe policial del periodo señala que uno de los lugares de trabajo de las meretrices era la plaza de la Torre de los Ingleses, a cuyo costado del monumento se encontraba la llave de iluminación de todos los focos de la misma; muchas prostitutas llevaban a sus clientes allí, y conociendo el sistema, apagaban las luces, trabajando en el césped.

Los rufianes constituían una plaga, pues empleaban todo tipo de engaños para someter a las mujeres a una esclavitud repugnante, y por si fuera poco, muchas por ignorancia o a veces por amor se transformaban en sus cómplices.

El primero es menos violento en el trato y menos peligroso para la sociedad, el segundo sin embargo aplica el temor, es inhumano. Seguidamente el autor para aclarar el estado de la prostitución reglamentaria nos ilustra con varios informes estadísticos, y para ello tiene en cuenta las nacionalidades de las meretrices.

Hacía el 31 de diciembre de los datos eran los siguientes Como ya indicamos el total de prostitutas registradas por las autoridades en llegaba a de las cuales eran extranjeras y el resto argentinas. De estado civil solteras y el resto casadas.

Los prostíbulos que observamos registrados para esa fecha eran , cifras muy inferiores a la realidad, debido a la disminución de los registros oficiales y al aumento de la clandestinidad. A lo que Andrés Carretero agrega que en las cifras anteriores que suministra Alsogaray, respecto de las prostitutas registradas trabajando en prostíbulos, no aparecían informaciones o datos sobre mujeres menores de 22 años. En cambio aquí, en este procedimiento se registran 2.

Entre 23 y 50 años de edad, Alsogaray sostiene que llegaron a ser El cotejo con información anterior respecto de la nacionalidad y edades permite comprender a grandes rasgos la prostitución para la mitad de la década de , que se ha mantenido casi sin alteraciones respecto de décadas anteriores debiéndose esto a que las modalidades de trabajo han seguido estables a pesar de haber variado las cifras de prostitución y prostíbulos Sin embargo lo que si cambiaron fueron los conceptos y las ideas de las autoridades, los hechos reales demostraban el fracaso y la inutilidad de la legislación sancionada, había una necesidad urgente de terminar con los reglamentos De este modo se evitaban condenas a dictarse por reincidencias no consignadas en el informe, provocando por ese medio autos de libertad, cuando no absoluciones y sobreseimientos.

En las comunicaciones a los jueces no se contemplaban las precauciones exigidas y solo por excepción se consignaban detalles precisos de las diligencias practicadas. Dominando un tono ambiguo o de doble interpretación" La emisión de documentación falsa llegó a constituirse en una industria lucrativa, porque las cédulas de menores de edad adulteradas costaban trescientos pesos "para las porteras de los prostíbulos" 40 y cincuenta pesos o quinientos pesos para los rufianes que buscaban obtener carta de ciudadanía Los argumentos que se utilizaron a fines del siglo XIX para reglamentar la prostitución, entre otras cosas, fueron para protegerla Estamos al tanto que desde en nuestro país existía una ordenanza relativa a la inspección médica de las prostitutas, la cual disponía la creación del Sifilicomio y Dispensario, destinados a la atención de los enfermos de sífilis.

Todas las prostitutas inscriptas debían ser revisadas una vez por semana art. Pero respecto a la solución del problema, si bien las medidas se centraron en las prostitutas por ser el foco posible de control, el mal siguió su curso ya que no se podía controlar a la clientela masculina. Se denunció también la facilidad con que las mujeres evitaban revisiones y la complicidad de algunos funcionarios políticos y policiales con las encargadas de los burdeles para incumplir las disposiciones oficiales de inspección médica obligatoria.

Comenzando así ha reclamarse la necesidad de abolir el sistema reglamentarista de la prostitución para poder detener el incremento de las dolencias venéreas La doble moral estaba a la orden del día, los prostíbulos reglamentados permitían cumplir con las exigencias sociales de experiencia carnal para los solteros que pretendían formar una familia y respecto a los varones casados, descargar la insatisfacción del matrimonio vacío de placer.

A muchas de ellas se las consideraba instigadoras de la mala conducta masculina y responsables del contagio de estas enfermedades" Se centró el debate asimismo en establecer a nivel nacional, un sistema sanitario encargado de la prevención y del tratamiento de las enfermedades venéreas. Así el Departamento Nacional de Higiene fue visualizado como espacio para la organización de una estructura administrativa que asegurara la centralización de la asistencia de las afecciones venéreas.

En el Congreso fue donde se hizo evidente la rivalidad de intereses y proyectos en torno a la organización de un sistema nacional de profilaxis que involucraba a funcionarios, políticos, especialistas y numerosos grupos de la sociedad civil. Todos estos planteamientos, defendidos desde posiciones diversas formaron parte del debate y llevaron a la sanción de la ley Antecedentes y proyectos sobre la ley A esas casas es a donde van los jóvenes, el porvenir de la patria, como dicen los nacionalistas, a contaminarse y a difundir enfermedades venéreas Insistía también que los solteros mayores de veinticinco años pagaran impuestos, para alentarlos a casarse Neiro Rojas El Día Médico , mayo 24 de en el caso del contagio de un marido a su esposa, que conoce en forma privada".

El artículo denota una falta de equidad, pues la mujer queda eximida del examen médico prenupcial, como si no existiera la posibilidad para ella de una afección venérea. De la parte final de este mismo artículo se desprende, que si la mujer tuviera blenorragia, al casarse, no cumple con las disposiciones del mismo, a lo que Castaldo agrega, que a pesar de existir dolo, no tiene pena, pues no se exige el certificado como al varón.

Al resto se llega a través del trabajo en los contextos donde se practica la prostitución -la calle, clubes de alterne, domicilios- o bien contactando con ellas en centros de día y casas de acogida. Iniciar sesión para participar. A mí, si una mujer decide que puede tener sexo a cambio de dinero, sin ninguna coacción, aunque no opine como yo, me parece respetable.

Yo no soy nadie para ir dando lecciones de moral a otras personas. No, si a mí también me parece respetable, pero también me parece triste Mire, uno pudiendo elegir, elige a su compañero, a la persona que desea para tener sexo, como para compartir la vida o para lo que sea.

Yo puedo tener todo el sexo que quiera pero si cobro por ello se convierte en mercancía y eso ya es un producto, que no es producto de mi voluntad. No, que va, no me asombro. Sé que hay hombres y mujeres que se casan solo por el interés.

Es eso también prostitución? Yo no juzgo ni a la prostituta ni a quien se casa con alguien pensando solo en su dinero. Las que lo hacen es porque no han tenido opciones en la vida para poder elegir.

Si los que usan esos servicios se sienten mejor convenciendose de lo contrario, pues muy bien, pero la realidad es otra. Es verdad que también participa de un instinto animal, ciertas perversiones estimulan la mente humana porque obviar eso, forma parte de nuestra naturaleza.

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