Putas horas

yo puta: hablan las prostitutas prostitutas minusvalidos

Los que leyeron este libro también leyeron. Valoración Media Todavía no ha sido valorado. Valoraciones usuarios 0 0 0 0 0. Me gusta Comentar Compartir En mi perfil. Inapropiado Spam Contenido no relacionado Otros. Cómpralos Online y recógelos en tienda. Devolución del dinero si no quedas satisfecho. Suscríbete a nuestro Newsletter. Incluso en casos extremos hay quienes no pueden hablar y comunican su ansiedad escribiendo en la pantalla del ordenador o utilizando una quebrada voz digital.

Es consciente de que demasiadas veces es la primera pareja de estos clientes especiales. O con un amputado, sin piernas. Es ver sus cicatrices sin sentir compasión. Es acariciarlas y -al ver que su cuerpo termina donde no debería- no estremecerte O enfrentarse a un cuerpo inmóvil que mira y no habla.

Muchos no tienen erecciones y aprenden conmigo que no todo es lo genital. Es necesario hasta saber contestarles las llamadas. Por favor no cuelgues. Voy a sus casas. Cada caso es especial, pero suele repasar sus cuerpos con su boca. Comienza por la frente. Sigue por las cejas.

El orden de los besos los redibuja. Y los vuelve a hacer sentir completos. Tras sus servicios suele recibir ramos de flores. Con notas que repiten siempre una palabra.

Hay un empresario enano que se cita con ella. Hay los que pueden pagar su compañía por un fin de semana. Ha viajado por toda España por esos servicios.

Las casas de esas personas son como un hospital de lujo. Camas adaptadas, pasillos anchos, inodoros especiales A veces ella sólo se sienta a su lado y les escucha. Ese mundo existe y alcanzan la casi plenitud -dice. Se distrae mirando un muro de piedra donde las olas rompen En Dinamarca, Torben Vegne, que padece espasticidad, denunció en al Ayuntamiento de Aarhus, segunda ciudad del país, por no subvencionar las visitas de señoritas de compañía a su domicilio.

Los jueces fallaron en su contra, pero la sentencia no zanjó la polémica. Cuando estoy con ellos sé que ayudo a un ser humano ". Montse siente lo mismo. Aunque soy consciente de sus consecuencias, de las limitaciones morales.

Es una decisión personal y familiar. Tienen los mismos dilemas. Aunque no lo descartaba si su convocatoria fracasa. Termina la charla con Montse. En pleno Jueves de Pasión, toma rumbo de la iglesia. Su respuesta la lanza como un flash. Como preludio cuenta que cuidó enfermos y ancianos antes de ser prostituta. La niña estaba entonces en casa de una amiga que la había recogido de la guardería.

Yo me iba a dormir a casa de esa amiga hasta las cinco de la madrugada, hora a la que sonaba el despertador y comenzaba de nuevo la bola. Estuve así tres años, sin prostituirme. Y no te digo nada del sueldo porque no te lo ibas a creer. Descansaba un día a la semana si tenía la suerte de que no se había puesto ninguna compañera enferma. Entonces hice el curso de camarera de pisos y empecé a alternar este trabajo con la prostitución.

La verdad es que siempre lo he alternado con otras actividades. Durante una época trabajé en una empresa de limpieza. Se trabajaba a destajo, como haciendo habitaciones en hoteles. Ahora alterno un trabajo con otro. De la prostitución vengo a sacar unos euros al mes. El mes pasado trabajaba desde la una de la madrugada hasta las nueve de la mañana en el Fórum.

Allí lo hacemos dentro de los coches. A las diez entraba en un hotel, a arreglar habitaciones, hasta las seis de la tarde. Dormía desde las siete hasta la once, y vuelta a empezar. Entre una cosa y otra saco para salir adelante. He de pagar ese internado y las colonias de verano. Marga, al contrario que Antonia , ejerce en la calle desde hace mucho tiempo.

En los pisos dependes de cómo le caigas a la gobernanta y has de entregar la mitad de lo que ganas. Antonia cobra 60 euros por servicio, de los que percibe Marga no tiene una tarifa fija. En torno a Otro problema de los pisos es que a veces presionan a las prostitutas para que trabajen sin condón o hagan cosas que no quieren. De hecho, en algunos hay dos tarifas, una con y otra sin. Se han dado casos también de clientes que han violado a alguna prostituta y los dueños del piso no han defendido adecuadamente sus derechos.

A los problemas tradicionales se suma ahora el de una inmigración masiva, incontenible, para la que la prostitución constituye una salida de emergencia.

La falta de regulación del sector beneficia a los explotadores, a las redes de traficantes, a las mafias. Una puta no puede ser contratada en calidad de tal ni darse de alta como autónoma ni cotizar a Hacienda ni sindicarse ni tener una cartilla de la Seguridad Social ni acceder en su día a una jubilación. Y esto es lo que piden: Quieren entrar en un sistema que las rechaza, pero que es cliente de ellas.

Antonia se ha presentado a la cita con un vestido muy elegante y sutilmente escotado. Es probable que venga de trabajar, aunque suele descansar los fines de semana. Es suramericana y llegó a España para trabajar en un club que abandonó tras liquidar la deuda que le permitió hacer el viaje.

Desde entonces ha trabajado en muchos sitios. Antonia tiene 28 años y Marga, como hemos dicho, Viéndolas juntas, tan distintas, se me ocurre que una vende sexo de fiestas de guardar y la otra sexo de días laborables. Y hay consumidores para todos los gustos. Muchos, cuando se les ha acabado el tiempo, pagan una hora extra para poder hablar. El sexo es, con frecuencia, la coartada para hablar.

Y a una prostituta se le cuenta todo. No te puedes ni imaginar los conflictos que tiene la gente. Mientras conversamos , el camarero se mueve a nuestro alrededor disimuladamente, con curiosidad. Han tenido que trasladarse desde el Raval porque los alquileres, en este barrio, se han puesto por las nubes.

Desayunamos en una churrería que hay debajo de su casa. Salma dormita en brazos de su madre con el patinete aparcado a medio metro. Mientras tomamos el café, Marga me cuenta que en fueron al Senado para hablar ante una comisión. Cuando se enteraban de quién era la prostituta, empezaban a apartarse de ella y a mirarla de un modo especial. Lo de la antropóloga les pareció muy bien, pero cuando se enteraron de que yo era la prostituta, dijeron que tenían que consultar antes de acreditarme.

Era una comisión sobre prostitución y se preguntaban si debía estar presente la prostituta. La niña tiene un comportamiento normal desde cualquier punto de vista que se mire.

Conoce a todo el mundo y todo el mundo la conoce a ella. Es un sueño, pero tarde o temprano lo realizaremos. Cuando murió mi marido, su familia quiso quitarme a la niña y me llevó a juicio.

Pero el informe médico-forense me dio la razón a mí. Decía que Salma tenía, a mi lado, todo lo que necesitaba una niña. Yo he visto casos de mujeres a las que los servicios sociales les han quitado a sus hijos y les han destrozado la vida.

Yo me levanto por las mañanas y lo primero que veo es su sonrisa. Forma parte de mi vida como yo formo parte de la suya. Y la educo en el respeto a todo el mundo.

La idea del libro no fue mía, fue de un amigo. Es muy importante que la gente lo conozca. Es un mundo estigmatizado del que nadie sabe que, en realidad, existe mucha humanidad. El tema de la prostitución es recurrente. Es como el Guadiana, que cada equis tiempo vuelve a salir. Al cabo de los años vuelve a salir. Yo soy muy respetuosa con cualquier cosa que hagan dos adultos en plenas facultades, con consentimiento por ambas partes.

Esto lo aplico a todo: Una chavala de 19 o 20 años ya es mayor de edad. Si quiere hacer eso Diferente sería que esta chica lo hiciera porque va drogada o borracha. También es verdad que en esas fiestas intervienen drogas y alcohol. También creo que las nuevas generaciones han desvinculado el sexo de la moral. Y no me parece mal. Hace 50 años el divorcio era inmoral, y ahora lo inmoral es seguir casado con un señor al que no quieres.

Volviendo al tema del libro. Por un lado, el calvario que pasa una chica nigeriana hasta llegar a Europa. Por otro, el día a día de una escort que gana euros a la hora.

Lo indignante es la trata. Eso sí que es indigno y dañino. Hay que erradicarla de raíz y ser muy severo con los responsables del comercio sexual. En la prostitución existen dos mundos: Y deben ser acometidos desde puntos de vista totalmente distintos. Ella se mete porque le gusta y dice: Tiene una gran habilidad sexual y decide explotarla económicamente.

Y no solo eso, sino que cuando consigue escapar de la red, por necesidad económica se ve obligada a volver ella. Tiene mucho que ver con que la gran mayoría de las víctimas de trata son mujeres inmigrantes y sin papeles. A efectos oficiales no consta. Sí que se hacen cosas, seria injusto decir que no se hace nada.

Supongo que conseguir el testimonio de Doris [la chica nigeriana] fue complicado No es tan difícil acceder a las víctimas de trata.

Creo que es porque la sociedad no las juzga. Cuando eres víctima de trata todo el mundo te apoya, te sientes amparado. Sin embargo, cuando eres una prostituta, buena parte de la sociedad te censura. Pero eso no es lo duro. Sin embargo, si muchos tíos te seleccionan, esa autoestima aumenta. Nunca nos planteamos la prostitución desde esos términos y tiene cierta lógica.

Cuando en el libro aparece o se menciona el tema de regularizar la prostitución, hay muchas chicas que no se muestran del todo convencidas o que dicen "sí, pero sin pagar impuestos".

Lo primero es que no hay que salvar a quien no quiere ser salvado. Si no, te conviertes en un evangelizador y ya sabemos lo que hicieron los evangelizadores en América en el siglo XV o XVI. La que no quiere ser salvada que no se salve. Es indignante que te vengan a decir "eres una pobre víctima que no sabes lo que te haces Eso sí que es humillante.

Lo que creo es que, por ejemplo, no puede ser que haya pisos dedicados a la prostitución. Ya no solamente los clubs.

De puertas para adentro, como son privados, la policía no puede entrar a no ser que tenga una orden judicial. Y, cómo no, de aquellas mujeres a las que Isabel Pisano no llegó a entrevistar: El libro fue llevado al cine en el año con el título de "Whore".

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yo puta: hablan las prostitutas prostitutas minusvalidos Se trata de una historia de amor bien curiosa prostitutas en senegal prostitutas olot se conocieron cuando Marga tenía 14 o 15 años y él 18 o Otras se comen furtivamente un bocadillo. Había numerosos meublés y pensiones u hoteles cuyas habitaciones se alquilaban por horas. En los clasificados ponía desde un principio que atendía a discapacitados. Tengo clientes fijos, de años. Por otro, en muchos de estos pisos se trabaja 12 o 24 horas al día.

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